Adios, Ford Fiesta
A mi mujer y a mi la espera en la calle nos produjo una sensación de desasosiego muy desagradable, así que nos pusimos a hablar de cualquier cosa que, por supuesto, no incluyera al coche. La grúa se retrasaba, pero finalmente apareció antes de que aquello se pusiera demasiado incómodo para nosotros. Cuando el conductor cogió las llaves del forfi para arrancarlo le dijimos que seguramente tendriamos que empujarlo para ponerlo en posición frente al remolque porque llevaba casi dos meses aparcado bajo la ventana de nuestra casa sin moverse.
Sin embargo, nuestro Ford Fiesta Mark II con casi veinte años a sus espaldas(MA-****-AF), un rosario de pegatinas de ITV, y alguna vuelta de mas en el cuenta kilómetros, arrancó a la segunda (con una tos negra un poco fea, eso si) y subió a la rampa de remolque sin ningún problema. Tras eso, el gruista aseguró el coche con unas cinchas y tras darnos indicaciones de cómo llegar al desguace se marchó.
Mientras viajabamos hacia el desguace para tramitar la baja definitiva supongo que los dos pensabamos en lo mismo: Recordando cómo disfrutabamos de nuestros viajes por Andalucía (sin radio ni aire acondicionado) a una velocidad de crucero de 80km/h (las vibraciones anunciaban que el límite de la resistencia estructural del fuselaje estaba alrededor de los 95km/h) pero emborronada ahora con la sensación culpable del que lleva a un perro que agoniza al veterinario para que le pongan la inyección.
Finalmente llegamos y mientras aparcabamos lo vimos alineado junto con otros coches que, en el transcurso de no muchos días, compartirán su futuro.
En las oficinas del desguace la gestión duró poco, intercambio de datos y papeles oficiales y en cuestión de minutos se selló su sentencia por triplicado y con el logotipo de la Consejería de medio ambiente. Cuando salimos del desguace un trailer ocultaba el lugar donde estaba aparcado así que ya no volveremos a verlo.
En fin, perdonad el tono general de la entrada pero el forfi ha sido nuestro primer coche y, aunque sólo sea un vehículo, el desprendernos de él nos obliga a echar una mirada atrás para ver cómo pasa el tiempo sin que nos demos cuenta...
Tags: Ford Fiesta, Nostalgia, Desguace, Descargas, Reflexion.
Actualizado: He cambiado la foto (que no era nuestro forfi ¿Podeis creer que no tengo ninguna foto?) por una ilustración que he hecho a partir de ella con el PS.

Epaminondas Pantulis dijo
Recibe un abrazo en este duro trance.
Sé lo que se siente: jamás querré tanto a un coche como a mi Renault 14 azul, con todos sus achaques de vejez. El resto de coches que poseas serán máquinas. Tu Forfi era más que eso, aunque perdiera aceite, aunque el delco no aguantase la humedad, aunque tuvieses que llevar siempre un par de cables para la batería. Era tu montura, tu caballo.
En mi caso, mi padre me ahorró la fatiga de ver cómo se llevaban el coche, pero incluso él, más endurecido por los años me dijo que sintió pena.
5 Mayo 2006 | 12:55 PM